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1) Los dientes blancos no son tan fuertes como los amarillos. El blanco nuclear resulta más atractivo, pero las investigaciones demuestran que estos dientes tan pulcros son menos resistentes a las caries que los amarillos. Cuando nos vamos haciendo mayores, los cambios estructurales en la dentición (el tejido semióseo que se encuentra debajo del esmalte de la superficie dental) y la reducción del riego sanguíneo que llega a los dientes puede hacer que éstos se vean más amarillos, pero no por ello menos sanos. El uso excesivo de productos blanqueadores también puede eliminar la capa de esmalte protector.



2) El cepillado y el uso del hilo dental no eliminan el mal aliento. El uso del cepillo y el hilo dental con regularidad elimina el exceso de bacterias que permanecen atrapadas en la boca y producen el mal aliento. Pero existen otras causas que pueden producir halitosis, como la ingestión de alimentos productores de azufre (tales como la cebolla) o la sequedad bucal que causan ciertas medicaciones. La acumulación de bacterias en la parte posterior de la lengua también agrava el problema.



3) El chocolate protege frente a la caries. Si le apetece algo dulce, es mejor que tome chocolate en vez de caramelos pegajosos. Los investigadores japoneses averiguaron que la parte del grano del cacao de la que se extrae el chocolate posee contenidos antibacterianos que podrían evitar la aparición de caries. Mientras que el azúcar en la boca aumenta el riesgo del problema, este componente podría compensar el alto nivel de azúcares del chocolate. Pero no olvide cepillarse los dientes cada vez que tome alimentos ricos en azúcares.



4) No se produce daño alguno en los dientes cuando los niños se chupan el dedo. Al contrario de lo que se dice, cuando los niños de unos tres años se chupan el pulgar no es probable que se dañe la dentadura. Pero si esta costumbre continúa, podría dar lugar al desplazamiento de algún diente, lo que impediría el correcto desarrollo de la mordida y respiración oral por falta de sellado labial.



5) Chupar una aspirina no elimina el dolor de muelas. Si tiene dolor de muelas, es posible que una aspirina le ayude, pero sólo si se la traga. La aplicación directa de la pastilla sobre el diente dolorido puede quemar los tejidos blandos y sensibles de su boca.



6) Las compresas calientes faciales no mitigan el dolor de muelas. El calor podría agravar la inflamación y aumentar el dolor. Si existe inflamación, la alternancia de paños fríos y calientes podría ayudar, pero no para el dolor de muelas. La inflamación debe ser siempre examinada por un dentista, ya que podría deberse a un absceso.



7) No ignore el dolor de muelas leve, sólo lo empeorará. La mayoría de los dolores de muelas comienza de forma leve y se agrava gradualmente. No ignore las punzadas dolorosas, la presión u otros signos, por muy débiles que resulten. Acuda al dentista si siente dolor.



8) Las caries también pueden atacar a los adultos, sobre todo después de los 60 años. A los niños les atacan más las caries que a los adultos y el riesgo de este problema se reduce a partir de los 20 años. Sin embargo, cuando las encías adultas llegan a los 60, el riesgo aumenta de nuevo. Dado que las encías se alejan de los dientes, las raíces quedan más expuestas y es posible que la caries ataque. La combinación de azúcares refinados y bacterias puede crear caries a cualquier edad.



9) Un cepillo eléctrico es tres veces mejor que uno manual. Los cepillos manuales suelen utilizarse en movimientos laterales, que pueden desgastar las encías y el cuello del diente. Los cepillos eléctricos son mejores porque vibran en tres direcciones, lo que significa que limpian en mayor profundidad. Deberían combinarse con el uso de hilo dental.



10) El cepillado es bueno para las encías que sangran. El sangrado de las encías es un signo de mala salud e inflamación, generalmente por una acumulación de placa alrededor de los dientes. Las encías seguirán sangrando hasta que la placa quede eliminada, por lo que su cepillado colabora en la recuperación de las encías de forma eficaz.



11) El agua con gas puede disolver el esmalte. Evite el agua con gas, dado que contiene ácido carbónico, que puede disolver el esmalte dental. La ingestión de agua fluorada está vinculada con la reducción de caries y la mejora de la higiene dental.



12) El cepillado excesivo puede dañar encías y muelas. Una vez eliminada la placa, el cepillado prolongado y agresivo puede dañar los dientes, porque perjudica al esmalte y desgasta la superficie dental. Hasta un 20 % de la población sufre retroceso de las encías, a menudo a causa del cepillado agresivo. El Dr. Hernández de Clínica Tenerife, sugiere que no se cepillen los dientes durante más de dos minutos con movimiento rotativo. Es preferible que sitúe el cepillo en el cuello del diente, donde se une con la encía, y realice pequeños movimientos en ángulos de 45 grados.



13) El zumo de frutas puede perjudicar la salud dental. Muchos padres dan a sus hijos zumo en vez de bebidas con gas, pero aunque el contenido nutricional sea mejor, su acidez podría causar problemas. El zumo contiene un nivel de pH superior al 5.5, nivel en el que los dientes pueden disolverse.



14) La leche puede perjudicar los dientes. Mientras que la leche posee un contenido nutritivo excelente, sólo debería tomarse durante las comidas, ya que el contenido de lactosa (el azúcar de la leche) puede dañar la dentadura. Por esta razón no es recomendable dejar un vaso de leche en la mesita de los niños durante la noche, porque al beberla los dientes quedarán expuestos al ataque ácido, sobre todo porque los agentes neutralizantes de la saliva se secan cuando dormimos.

 
 
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